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Akita Americano, fieles por excelencia

Cada vez son más las familias que adoptan esta variante americana del Akita Inu de Japón, debido a su carácter valiente y protector. Como sabemos que el Akita Americano tiende a ser un perro difícil de adiestrar, queremos enseñarte como criarlo y entrenarlo, para que encuentres en él un amigo dócil.

Aunque guarde varias similitudes con la variante japonesa, el Akita Americano es más fuerte e imponente. Lo ideal es que sea adoptado por adiestradores expertos que sepan sacar lo mejor de esta alegre y espontanea raza. Conviértete en uno aprendiendo todo acerca de los cuidados y características de estos perros resistentes al frío.

Altura: Las hembras crecen de 61 a 66 cm, aunque se han visto ejemplares de hasta 55 cm. Los machos, por su parte, alcanzan alturas de 66 a 71 cm. Se consideran perros más altos que el promedio.

Peso: Las hembras pesan entre 36 y 53 kg, mientras que los machos 45 a 66 kg.

Pelaje: Abundante y suave. Manto de doble capa que pierde en época de muda.

Personalidad: Protector, valiente e inteligente.

Temperamento: Distante, fiel y espontaneo.

Cuidados: Su pelaje debe ser cepillado con regularidad, mientras que los baños son muy periódicos. Pasear de 2 a 3 veces por día.

Entrenamiento: Aunque su inteligencia le permite aprender muchas órdenes, solo obedecerá a su dueño.

Alimentación: De 600 a 800 kg de pienso de buena calidad al día, repartidos en 3 comidas.

Esperanza de vida: De 12 a 14 años.

Antecedentes: América.

Akita Americano

Personalidad del Akita Americano

La historia de esta raza está llena de luchas contra animales más grandes, por lo que es natural asumir que parte de esa valentía sigue presente en la actualidad. De hecho, los Akita Americano son usados normalmente como perros de rescate gracias a sentido innato de protección.

Por otro lado, su inteligencia les brinda una mayor capacidad de comprensión ante las órdenes y las situaciones. Sumado a eso, es una raza familiar que desarrolla lazos emocionales y jerárquicos difíciles de igualar. Por esta razón se le conoce como perro de un solo dueño.

Temperamento del Akita Americano

Aun desde temprana edad, es recomendable que el Akita Americano socialice con otras mascotas y personas. De otro modo, puede desarrollar comportamientos territoriales hacia extraños que se acerquen demasiado a los integrantes de su familia.

Ten en cuenta que la espontaneidad es un rasgo que puede causarte algunos problemas a la hora del adiestramiento. Siempre y cuando no lo expongas a actividades violentas, como la caza, no debería haber muchos problemas. En cualquier caso, el Akita Americano es fiel con su familia y nunca les haría daño.

Cuidados del Akita Americano

Afortunadamente para ti, el Akita Americano es un perro muy higiénico, al que le gusta acicalarse luego de comer o jugar.  De esta forma, puede mantener su pelaje limpio de comida y suciedad durante más tiempo. En este sentido, procura bañarlo cada dos meses, mientras que las uñas solo las cortaremos cuando crezcan demasiado.

Para conservar la elegancia y brillo del abundante pelaje del Akita Americano tendremos que cepillarlo con frecuencia. Más aún en época de muda de pelo, cuando el exceso puede provocar que la melena se opaque.

Puesto que el Akita Americano es muy activo y enérgico, necesitarás sacarlo unas 2 o 3 veces al día para que se ejercite. La idea es canalizar su energía, no contenerla. Algo similar sucede con su impulso de morder, el cual se presenta desde jóvenes. Procura comprarle un juguete para que explore su fuerza y se entretenga.

Entrenamiento del Akita Americano

Debido a que su inteligencia lo hace capaz de comprender y asimilar todo tipo de órdenes, el Akita Americano es fácil de adiestrar. Sin embargo, un punto que debes tener en cuenta durante el entrenamiento, es que su gran fidelidad lo hace perro de un único adiestrador, por lo que difícilmente podrás recurrir a otro profesional.

Las aptitudes físicas, sumadas a la valentía del Akita, lo convierte en un excelente deportista y rescatista. Por si fuera poco, puede aprender varios ejercicios de terapias en función al sentimiento de soledad, la falta de concentración, memoria y las ganas de hacer ejercicio.

Alimentación del Akita Americano

Se trata de un perro activo que requiere de una dieta rica en proteínas para un buen desarrollo muscular. La dieta del Akita Americano debe ser equilibrada, por lo que también puedes complementar con proteínas de origen vegetal. Además, debe haber una presencia activa de vitamina A y D.

Las porciones deben ir cambiando a medida que el Akita crece. Lo ideal es que coma entre 500 a 800 gramos al día repartidos en 3 comidas y siempre considerando el peso del ejemplar.

Esperanza de vida del Akita Americano

Una de las razones por las que el Akita Americano puede vivir de 12 a 14 años, gira en torno a su buena salud y resistencia física. De hecho, se considera una larga vida cuando hablamos de perros. De igual manera, se sugiere atender a tiempo las enfermedades que puedan surgir visitando al veterinario con frecuencia.

Akita Americano

Salud del Akita Americano

A pesar de su gran resistencia, el Akita Americano sufre enfermedades genéticas tales como la displasia de cadera o de rodilla. Estas afecciones son usuales en razas de perros fuertes y musculosos. Asimismo, pueden padecer de hipotiroidismo al llegar a la vejez, así como de atrofia de retina.

Antecedentes del Akita Americano

Los primeros ejemplares de esta raza eran conocidos como Matagi Akitas, y eran utilizados para peleas y caza de animales en 1603. Muchos años mas tardes, el cruce de estos perros con pastores alemanes, el mastín inglés y la variación japonesa, dio como resultado al Akita que conocemos hoy.

Adoptar un Akita Americano

Los admirables atributos físicos e intelectuales de esta raza hacen de estos perros ideales para el trabajo. Si bien, son compañeros apreciados que pueden brindarnos de compañía, la falta de experiencia como adiestradores puede pasar por alto algunas conductas territoriales. Por otro lado, es una excelente opción como compañero de entrenamiento o guardián de tu familia.